jueves, 7 de julio de 2011

El arte quechua difundido por José María Arguedas

José María Arguedas  con el artículo pronunciado  No Soy Aculturado” en la entrega del premio  Inca Garcilaso  de la Vega”, sostuvo  el reconocimiento  de su obra  que  pretendió  difundir  a los lectores  el arte quechua , además   pudo ampliarla con el  arte creado  por otros  pueblos.

El pueblo quechua  estaba  en el muro aislante y oprimido, esto hizo a su vez  que el escritor convirtió el lenguaje escrito   , en un vínculo vivo., fuerte y capaz de universalizarse  con la finalidad  de unificar dos naciones, por ello  la nación vencida tenía que  renunciar a su alma  y debía tomar   la apariencia de los vencedores, es decir que se  aculture . Arguedas  con el  deseo  de convertir el quechua  en lenguaje artístico que  fue motivo de la entrega del premio.

El ideal  que logró alcanzar Arguedas  se manifestó en  dos factores, la juventud  cargada por rebeldía, de una impaciencia de luchar y hacer algo, el otro  principio fue considerar al Perú como una fuente  infinita para la creación en la variedad terrena y humana.

El discurso  manifestado por José María Arguedas  demostró  la capacidad que tuvo  de querer  hacer del quechua, un lenguaje y un arte conocido por  todos los peruanos   para que ya no existan pueblos quechuas  aislados de la sociedad y sean reconocidos, a demás  del reconocimiento  por ser un lenguaje original del  Perú  a través del a historia.

Arguedas fue uno de los primeros en analizar las causas y consecuencias del coloniaje cultural, mental y social que nos impuso la cultura dominante caracterizada por la exclusión, predominio individual y egoísmo generalizado.





La antropología: faceta reconocida y poco estudiada de José María Arguedas


El estudio de la obra de Arguedas después de su muerte, el año 1969, se ha centrado principalmente en su vasta obra literaria postergando una investigación detenida de sus principales aportes al campo de la antropología y de la teoría sobre las comunidades indígenas o el mundo andino. Curiosamente, a pesar de que siempre se ha reconocido que los trabajos antropológicos de Arguedas son tan importantes como su obra literaria1, las evidencias indican que no hay punto de comparación entre la forma en que se ha examinado y puesto de relieve esto último con el menor interés que ha despertado entre los especialistas (los antropólogos); el estudio y la difusión de los diversos aportes que aquél hizo en su disciplina.


Entonces es la antropología, una ciencia o un arte? ciencia y arte?


Para José María Arguedas la antropología estuvo unida a la literatura, al periodismo, sus textos cargados de datos etnográficos, organizados como novela, como cuento, como poemas. Unida también a la música, a los colores, texturas, movimiento coreográfico, textiles, instrumentos musicales toros de pucara, iglesias de quinua, retablos ayacuchanos, tecnología, mentalidades, conocimientos, sabiduría. La antropología era su experiencia de vida.


Por: Gian Franklyn Chiclayo Castillo

“Antología” es más que un libro.


La forma que Arguedas tuvo de luchar por la conservación de los elementos culturales de marcado acervo prehispánico fue no sólo a través de su labor como antropólogo, es decir, recolectando material de danzas y canciones, instrumentos musicales, transcribiendo mitos orales andinos, o traduciendo del quechua manuscritos coloniales, sino utilizando la literatura como herramienta de compromiso y difusión; y una de sus mejores herramientas que compuso fue “Antología”, dentro de esta obra podemos mencionar otros muchísimos ejemplos, como la tradición andina del baile de las tijeras y la visión peculiar del mundo que mantiene su danzak’, o bailarín, se trasluce en el cuento La agonía de Rasu Ñiti; o las celebraciones del cuento Yawar Fiesta se nos acercan en su mayor crudeza.

Con todo, el mayor mérito de la obra literaria de José María Arguedas radica en que la más variopinta paleta de mitos, creencias y leyendas andinos se nos pone a disposición con una mirada especial: la del sujeto que aún en el siglo XX conserva una serie de rasgos ‘menos occidentalizados’ en algunos lugares del territorio peruano.
Por: Stephanie Katiushka Carrion Rivas

"HUK SHUNQULLA, HUK UMALLA, HUK KALLPALLA (UN SOLO CORAZON, UN SOLO PENSAMIENTO, UNA SOLA FUERZA)”.

Arguedas vivió un conflicto profundo entre su amor a la cultura indígena, que deseaba se mantuviera en un estado "puro", y su deseo de eximir al indio de sus condiciones económicas y sociales. Se puede decir que la añoranza a las formas tradicionales de la vida andina hizo que postulara un estatismo social, en abierta contradicción con su adhesión al socialismo.


Su obra revela el profundo amor del escritor por la cultura andina peruana, a la que debió su más temprana formación, y representa, sin duda, la cumbre del indigenismo peruano.

Ya desde sus primeros relatos se advierte la problemática que terminaría por dirigir toda su escritura: la vida, los azares y los sufrimientos de los indios en las haciendas y aldeas de la sierra del Perú. Allí también se presenta esa ruptura esencial de dos grupos, señores e indios, que será una constante en su obra narrativa.


Por: Stephanie Katiushka Carrion Rivas

Reforma agraria o desarrollo rural en el Perú

La reforma agraria peruana es el proceso de transformación del agro peruano que empezó en 1969, durante el gobierno de Juan Velasco Alvarado. Arguedas muere unos meses después de la reforma agraria,  dejando una carta en donde trasmite su alegría, por que los siervos de hacienda van a desparecer, su alegría porque los militares han entrado  y han echado a estos terratenientes sin vergüenzas y canallas que son los responsables de la tragedia del Perú.
Y comparto la alegría de Arguedas  ya que La reforma agraria contribuía de manera beneficiosa al Perú, por cooperar con el establecimiento de una economía descentralizada e integral, que  afectaba mejorando el entorno económico de los campesinos, quienes socialmente se encontraban en un periodo de legitimación de su condición, asimismo esta reforma introdujo en el fondo económico nacional mayores garantías que generaban confianza dentro de la población rural, para hacer efectiva la inversión nacional interna en el aspecto agrícola.

Por: Stephanie Katiushka Carrion Rivas

Rondas campesinas, seguridad o exceso de protección a sus comunidades


En una sociedad democrática, todas las personas deben considerarse con igual valor por su condición de seres humanos y tener los mismos derechos y obligaciones básicas, reconocidas normativamente y se trata de que las personas gocen efectivamente de esta igualdad en derechos, teniendo en cuenta la diversidad cultural.

Sin embargo, a pesar de este amplio reconocimiento normativo de las rondas campesinas por parte del Estado y de que la Corte Suprema de Justicia declarara en junio de 2004 que ejercen funciones jurisdiccionales, se siguen registrando serios problemas entre las rondas y los órganos estatales responsables del servicio de justicia. Efectivamente, la Defensoría del Pueblo ha detectado que desde el Estado no se comprende en muchos casos la importante función que las rondas campesinas cumplen en materia de seguridad y justicia comunal. Así, en ocasiones se pretende desconocer a estas organizaciones cualquier tipo de competencia en estos ámbitos, calificando sus actuaciones como delictivas y procesando a sus dirigentes. En otros casos, se trata de restringir al máximo sus posibilidades de actuación debilitando sus posibilidades de brindar seguridad y justicia pronta y rápida en sus comunidades.

Desde los límites norteños de los Andes peruanos, como los de Ayabaca, Huancabamba o Jaén, hasta los sureños, como Ayaviri o Carabaya, las noticias sobre la justicia campesina o comunal, vistas como aciertos o excesos, vienen llamando la atención, cada vez más, de periodistas, y por medio de ellos, de muchos ciudadanos peruanos. Estas noticias, leídas en profundidad, dan cuenta de procesos sociales que pueden estar augurando un nuevo diseño del Estado Peruano. Actores centrales de estos procesos son las rondas campesinas, que vienen lidiando con las dificultades propias de cualquier organización en un entorno de múltiples carencias y desafíos, especialmente los derivados de las ausencias o las deficiencias de las instituciones estatales en relación con la garantía de la seguridad y la justicia rural. Así, como lo advirtió tempranamente Raquel Yrigoyen en diferentes publicaciones, las rondas campesinas vienen recreando una institucionalidad social en importantes zonas del mundo rural andino – peruano. En efecto, las rondas campesinas son organizaciones que representan y estructuran la vida comunal ejerciendo funciones de seguridad, justicia e interlocución con el Estado, garantizando la paz comunal. Además, vienen organizando esfuerzos y recursos para el desarrollo rural. , dentro de su ámbito territorial. Éste suele caracterizarse, desde el punto de vista de la institucionalidad, por la ausencia o debilidad del Estado para garantizar el orden y el respeto a los derechos fundamentales de la persona humana.


Por: Stephanie Katiushka Carrion Rivas

Un ciego, sordo y mudo ante una realidad decadente de los pueblos indígenas



El gobierno peruano desde su creación tiene del deber y la obligación de trabajar para la gente y por el bien de la gente sin distinguir raza, sexo, religión, etc. Según los planteamientos y cuentos de Arguedas el pueblo indígena es el olvidado por el gobierno, el que no puede dar su voz de protesta, es como si el gobierno se hubiera puesto la misión de hacer caso omiso a estos problemas que día con día hunden mas los pueblos en la desesperación y la resignación de que nunca nadie los ayudara un claro ejemplo son las noticias de todos los días, el narcotráfico , el terrorismo , la explotación del más fuerte, este grado llego al ser donde el más fuerte sobrevive, perjudicando en un 100% a la persona común, a los indígenas que se ganan el pan todos los días con su esfuerzo y que se siente más abandonados cada día, por eso demandamos al Estado peruano y a la sociedad civil el cumplimiento de lo establecido en la declaración Universal de los Derechos Humanos y la constitución Política del Perú en los artículos en donde se garantiza el ejercicio pleno de los derechos primordiales de igualdad que toda persona debemos tener y vivir también al Estado a impulsar campañas de sensibilización para erradicar la discriminación contra los pueblos indígenas a través de los medios de comunicación o el simple hecho de reconocimiento al mismo ya que esas son las bases del Perú, de ahí surgió y nunca debemos olvidarnos de nuestras raíces, sin ir muy lejos podemos como familia peruana trasmitir, formar y educar a nuestros hijos e hijas para que crezcan en un ambiente de respeto hacia otras culturas, sectores y desarrollar el respeto mutuo, la tolerancia para la construcción de una sociedad más justa y equitativa que eso es lo que necesitamos para desarrollarnos

Por: Alejandro Sánchez Núñez